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lunes, 28 de diciembre de 2015

Visita a Itálica

Otra de las visitas que hice en mi anterior viaje a Sevilla fue al interesante conjunto arqueológico de Itálica, la ciudad romana de donde salieron dos emperadores romanos como fueron Trajano y Adriano, que lo cierto es que no conocía de nada (o al menos no recordaba de la carrera) y que me dejó gratamente impresionado, ya que las excavaciones del enorme anfiteatro (sin duda toda una joya inolvidable que merece la pena ver) y los mosaicos de las casas (sobre todo el del laberinto, pero también el de los pájaros) son una verdadera chulada.

De hecho, es de agradecer que lo tengan tan bien montado (en especial comparándolo sin ir más lejos con la mallorquina ciudad de Pol·lèntia, en la que estuve no hace mucho), con además un centro de interpretación en el que te enseñan la manera de vivir de los romanos o la forma en la que escribían en tablillas de cera (nunca había tenido una en la mano, y lo cierto es que fue una experiencia muy agradable). Tal vez no sea la principal atracción turística de Sevilla, pero sin duda vale la pena darse una vuelta por ella.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Teatro: "Si la Cosa Funciona"

Ciertamente, tan poco voy al teatro que ni siquiera tengo una categoría en el blog para ello, yo, que soñaba con enfrentarme a las tablas alguna vez... El caso es que no es un mundo que hoy por hoy me atraiga demasiado, pero teniendo en cuenta que la película “Si la Cosa Funciona”, de Woody Allen, es una de mis favoritas (tanto de las suyas como en general), y que José Luis Gil es un actor que siempre me ha caído la mar de bien, la ocasión la pintaban calva... así que allá nos fuimos ayer, aprovechando que nos la han traído hasta aquí, para celebrar convenientemente el día de Navidad.

Y la verdad es que la disfrutamos, porque a pesar de que sin duda alguna Gil es la estrella de la función y el actor que sobresale por encima de todos los demás, el trabajo escénico estuvo la mar de bien, y la adaptación del guión cinematográfico (ya de por sí sublime), también (incluida la conversación con el propio Woody Allen, un detalle la mar de simpático). Por lo tanto, sanas risas, magnífica noche, y una recomendación pero que muy sincera.

martes, 22 de diciembre de 2015

Visita a la Catedral de Sevilla

El pasado Puente de la Constitución fui por primera vez hasta la andaluza ciudad de Sevilla, que no había visitado nunca antes, y debo decir que me dejó un gratísimo sabor de boca (que me perdonen los sevillanos, pero mucho más de lo que me esperaba en un principio). En particular, la visita a su Catedral (la más grande del mundo en extensión), que pudimos ver la mar de completa gracias a una excursión guiada que nos llevó por toda su parte superior, desde donde además tuvimos la suerte de ver las campanas de la Giralda tocando en directo...

De hecho, la Giralda fue una de las sorpresas más agradables, ya que era uno de esos monumentos a los que uno tiene miedo después de haber podido ver en mil reproducciones, y que sin embargo no solamente no decepciona, sino que es del todo magnífica (y la subida hasta el campanario vale muy mucho la pena, a pesar del esfuerzo). Pero claro está, a mí el arte que más me atrae de todo esto es el musulmán, por lo que me encantó tanto el cuerpo de ese minarete como el patio de la mezquita, y gracias hay que dar a los dioses (a todos) de que hayan llegado hasta nuestros días...

Pero lo cierto es que fue toda una experiencia meterse por recovecos y pasadizos y por tejados, y ver toda la nave desde una perspectiva inigualable, y con gente además de lo más agradable e interesada en la visita. Desde luego, hacía mucho tiempo que no disfrutaba de esta manera de visitar una Catedral...

jueves, 17 de diciembre de 2015

"Designing 007: 50 years of Bond style"

Desde luego, se puede decir que he tardado un poquito en comentar esta exposición, teniendo en cuenta que la vi allá por junio en Madrid, en la muy buena compañía de mi amigo Carlos L. García-Aranda... Y el resultado, como no podía ser de otra forma, fue impresionante: maquetas, trajes, elementos y hasta coches de las películas de Bond, que hacían las delicias de cualquier aficionado (y una tienda con merchandising que en algunos casos hacía caer la baba, por supuesto). Poco se puede decir de una expo que ha recibido elogios a lo largo y ancho del planeta, así que lo más sensato es hacer lo que hicimos nosotros, es decir, disfrutarla y vivirla con la intensidad de dos bondmaníacos como somos...

martes, 15 de diciembre de 2015

La "Llotja" de Palma

Nunca está de más escribir sobre un edificio tan emblemático y tan precioso, y teniendo en cuenta que en una de mis caminatas por Palma junto a un amigo tuvimos la oportunidad de entrar a verla completamente despejada e incluso pudimos llevarnos un sustancioso folleto que al ayuntamiento le ha dado por editar (en uno de esos alardes de increíble buena idea que alguien tiene a veces en un despacho), pues aquí estamos...

Poco que decir, de todas maneras, de un edificio que lleva siglos considerado como la obra maestra del gótico flamígero, que le debemos a uno de esos genios incomprendidos como es Guillem Sagrera, y que siempre es grato, gratísimo, poder admirar en su sobria desnudez, con esas imposibles columnas helicoidales y con sus juegos de luces y de sombras que desafían incluso a las imaginaciones más exacerbadas (incluida la de quien esto escribe, que se rinde pocas veces de forma completa y absoluta ante la magnitud de tales edificios). Pendiente está aún el visitar el tejado y sus “reformas”, pero lo cierto es que nunca he investigado a fondo el tema y no sé si tendría que pedir hora de forma legal o complicarme un poco más como investigador... A ver qué día cae.

viernes, 11 de diciembre de 2015

"Modernismo: Arte, Talleres, Industrias", y La Pedrera

En mi última visita a Barcelona, aproveché que mi joven hermana (residente en la ciudad desde hace años) nunca había visitado La Pedrera (cielo santo...) para volver a deambular por un edificio del que jamás se cansa uno, desde el inolvidable vestíbulo hasta esa maravillosa terraza que descubrí hace ya veinte años y que no tiene desperdicio, pasando claro está por todo el desván y el piso modernista reconstruido con tanto mimo y dedicación. Lo único que se le puede criticar al conjunto es claro está el elevado precio de la entrada, pero el negocio es el negocio... y en este caso, vale muy muchísimo la pena, doy fe. Ay, qué suerte tienen quienes viven aún en uno de esos pisos...

Y aprovechando el lío, nos pasamos a ver la exposición temporal “Modernismo: Arte, Talleres, Industrias”, toda una verdadera maravilla que recoge la parte más industrial del proceso, desde cómo se hacían las vidrieras hasta los muebles y complementos o las joyas y los vestidos, incluyendo un buen puñado de piezas absolutamente desconocidas y recuperadas del más injusto de los olvidos (gran labor la del comisario) que vuelven a brillar con luz propia. Sabido es por quienes bien me conocen que el Modernismo siempre ha sido mi estilo artístico favorito, y que me habría encantado vivirlo en su momento y en su lugar... así que habrá que conformarse con este tipo de cosas, y con aspirar a poder alguna vez acercarnos más a él de una u otra manera.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

"Renaissance" (Max Cantrell)

Además de admirarle profunda y sinceramente como artista, tengo la gran suerte de conocer a Max Cantrell en persona, un pintor que sabe maravillar a su público y también sorprenderlo, como demostró ampliamente el pasado día 4 de diciembre con su exposición “Renaissance”, inaugurada en la palmesana Galería Berlín con la ayuda de un concierto (el gran Víctor Uris y una guitarra acompañante) y un joven poeta que apunta maneras interesantes...

Y respecto a la obra, es tan cierto que se aleja de los parámetros habituales de Cantrell como que un artista puede hacer lo que le dé la gana, y en este caso lo que le ha dado la gana es revisitar viejos mitos de tebeos y dibujos animados para hacer con ellos precisamente eso, es decir, lo que le da la gana. Una obra gamberra y colorista y divertida, y por qué no, interesante a su modo.

martes, 17 de noviembre de 2015

"El Robo de la Sonrisa" (R. A. Scotti)

Vamos a ver: ¿quién sería capaz de resistirse a un libro que narra nada menos que el robo de la más famosa obra de arte de todos los tiempos, aquel que estuvo tan envuelto en el misterio que en las clases de Historia del Arte solamente se menciona de pasada y como mera anécdota, y que sin embargo cambió para siempre el concepto de la seguridad en los museos y de las maneras de ver las obras de arte?

Y es que además de los ademases, el libro de Scotti se disfruta como si fuese una novela policíaca, de las de intriga constante y caza al malhechor, que combina toques de efectivo misterio con versiones contrapuestas de aquí y de allá, para aventurar una explicación de lo más verosímil y al mismo tiempo intrigante. La verdad es que cualquier lector con un mínimo de exigencias podrá disfrutarlo, y los que estén relacionados con el ramo, deberían pasar por él obligatoriamente (entre otras cosas, por el estudio que lleva a cabo de la propia obra: es toda una lástima que el autor muriese antes de conocer la copia del Prado, porque me encantaría saber su opinión al respecto... y por cierto que habrá que verla un año de estos). Vaya una magnífica lectura...

sábado, 7 de noviembre de 2015

Visita a Pol·lèntia

Desde otra vida ya, viene este completillo folleto que atestigua una de las últimas cosas que hice estando en el máster de Patrimonio Cultural, como fue una preciosa y muy entretenida visita a la mallorquina ciudad romana de Pol·lèntia (y a su renovado museo) con la inestimable guía de mi profesor Enrique García-Riaza, todo un sabio y muy divertido hombre del Renacimiento que sabe lo que no está escrito de la Antigüedad y que además es ameno como pocos. De esa forma, la mañana pasó con toda tranquilidad y placer, por los escenarios que ahora están mucho mejor cohesionados y unificados (ya no se puede entrar al teatro en el que yo dormí de joven por su entrada normal, pero se llega hasta él pasando por preciosos lugares que ojalá estuviesen completamente excavados ya), y que ojalá se explotasen más y mejor, porque un yacimiento tan interesante es además de eso una mina de oro para el turismo. A ver qué día descubren todo su potencial...

viernes, 19 de diciembre de 2014

"Jelly", de Santiago Picatoste

Hace ya mucho, muchísimo tiempo, que sé de sobra que jamás podré hablar de una exposición de Santiago Picatoste de forma objetiva, ya que nuestra larguísima amistad (la cual ha cristalizado a lo largo de los años incluso en alguna colaboración artística, medalla que puedo colgarme ahora que él es famoso internacionalmente, por no hablar de la absoluta obra maestra que me regaló hace años más que amablemente) siempre influirá en mí, y para bien... Lo cual ni mucho menos quiere decir que yo sea benévolo en demasía con él y con su trabajo, ya que desde la primera vez que vi su obra, en su casa y cuando ni siquiera había expuesto jamás (sí, antes conocí sus cuadros que su persona), ya me dejó impresionado.

Ahora, esta “Jelly” que engalana el Casal Solleric hasta el próximo día 6 de enero, recoge unas cuantas obras que continúan llevándonos de la mano (una mano manchada de pintura) hacia un lugar que yo aún no sé cuál es, pero que sin duda, nos dejará a todos con la boca abierta. Lejos quedan ya sus flores, y todavía no ha llegado lo que tiene que llegar... pero mientras tanto, este viaje volador que nos está llevando por cielos muy amplios es interesante, sin duda alguna (y si no, que se lo cuenten a ese enorme lienzo recorrido por gotas de pintura que está en la entrada). Ojalá podamos verla de nuevo con menos ajetreo, y ojalá podamos también seguir viendo más cosas de él por aquí dentro de muy poco...

Y qué tiempos estos, en los que la información de la expo es una simple fotocopia tamaño folio... aunque desde luego, el catering de la inauguración fue absolutamente espectacular, sin duda.

lunes, 3 de marzo de 2014

Visita al castillo de San Carlos

Sin duda, el primer comentario que debía hacer era el presente, aunque sólo sea porque la visita fue nada menos que el pasado noviembre... Y sí, allá nos fuimos junto al profesor Josep Joan Vidal en visita oficial del máster, verdadero erudito de la Historia Moderna con el que pudimos recorrer los vericuetos de un edificio tan cercano a mí que sin embargo jamás había visitado. Desde luego, las visitas han sido la mejor parte del máster, tanto la presente como las que hicimos junto a Maria Barceló por toda la Palma medieval...
 
Pero como en la presente nos dieron folleto que pasa a la pertinente colección (que pronto esperamos poder ordenar como se merece), aprovechamos para comentar que el palmesano castillo de San Carlos es una verdadera cucada, que contiene un museo de historia militar y una colección de armas verdaderamente curiosa, que goza de unas vistas espectaculares siendo una construcción sobria y accesible y muy bien conservada, y cuyo bar es más que digno de tener en cuenta. Desde luego, a veces son estos museos tan escondidos los que guardan las sorpresas más agradables...

miércoles, 28 de agosto de 2013

"Nocturnia" en el Jardín Botánico Atlántico de Gijón

La última visita a Asturies trajo consigo una experiencia que me apetecía probar, y más teniendo en cuenta lo mucho que me gustan los jardines botánicos (y en el presente no había estado nunca) y los animales. En este caso, se trató de una de las muy contadas visitas nocturnas que organizan (lo cual significa que no se veía demasiado del bosque, por supuesto) en la que pudimos asistir al precioso espectáculo de las rapaces nocturnas volando y chillando para nosotros, desde águilas hasta búhos, pasando por lechuzas, cárabos y demás. Todo un placer poder verlas en su hábitat natural, volando además por encima de nuestras cabezas y muy cerca de nosotros...

Sin duda, volveremos alguna vez, tanto para ver bien el lugar como para disfrutar de alguna de estas actividades tan atrayentes.

domingo, 25 de agosto de 2013

Exposición: "Museo de Modelismo Naval Julio Castrelo Matrán"

Como digo hace tiempo, es verdad que ya no voy mucho de exposiciones, pero en este caso, me la encontré de frente en Palma (está abierta hasta mediados del mes que viene, por cierto) y aproveché tanto por el edificio en sí mismo (el antiguo Hospital Militar) como por admirar el paciente trabajo de alguien dedicado al asombroso mundo de las maquetas navales. De sobra es sabido lo mucho que me gustan los barcos, así que admirar las réplicas de los mismos es todo un placer que ayuda a fijarse en los detalles, y también en el paciente y delicado trabajo del artesano (absolutamente increíble la paciencia con jarcias, velas, y diminutos objetos ornamentales). Sin duda, a nadie le amarga un dulce...

miércoles, 21 de agosto de 2013

"Dalí: Todas las Sugestiones Poéticas y Todas las Posibilidades Plásticas"

Ahora que está a punto de finalizar, podemos comentar esta magnífica exposición que tuve la magnífica oportunidad de visitar en Madrid, dedicada como no podía ser de otra manera al inevitable genio del gran Salvador Dalí. Huelga decir que las colas que se han formado para verla han batido todos los récords, y que yo tuve tanto la suerte de que me invitasen (ventajas de los buenos contactos) como la precaución de ir a la hora de comer, lo cual por supuesto facilitó la visita.

Poco podría yo decir que no se haya dicho ya, salvo que fue un verdadero placer poder ver finalmente con mis propios ojos “La Persistencia de la Memoria” (sobre todo, después de tantísimos años deseándolo), o “Las Metamorfosis de Narciso”, o “El Rostro de la Guerra”, o la maravillosa recreación de “Destino”. En definitiva, que puede que el tiempo vaya pasando y que el arte ya no me interese tanto como antes, pero Dalí sigue siendo Dalí, y siempre es todo un deleite asistir a sus magníficas creaciones...

martes, 5 de febrero de 2013

"Antes del Diluvio: Mesopotamia, 3500-2100 a.C." y "Las Otras Pedreras: Arquitectura y Diseño en el Mundo a Principios del Siglo XX"

Definitivamente, tengo que cuidar un tanto el blog, y más teniendo en cuenta los retrasos que hay en él, pero es bien cierto que por mucho que haya vuelto a la historia del arte, visitar exposiciones ya no me atrae tanto como antes (a pesar de que continúe guardando los folletos en la colección, sin saber demasiado bien el porqué, pero así son los hobbies). Sin embargo, es cierto que en la última visita a Barcelona disfruté de estas dos joyas, de las que ahora apenas recuerdo algo más que un mero asunto testimonial.

“Antes del Diluvio: Mesopotamia, 3500-2100 a.C.”, ocupaba una franja cronológica que me interesa más que mucho, así que fuimos toda la familia. A pesar de la cantidad de gente que había, recuerdo unas piezas fantásticas y un magnífico trabajo historiográfico. Ojalá la traigan aquí, porque me gustaría verla con más tranquilidad y detenimiento.

“Las Otras Pedreras: Arquitectura y Diseño en el Mundo a Principios del Siglo XX” fue el colofón perfecto para un día entero recorriendo Barcelona y los edificios de Gaudí, desde el Güell hasta otras obras que no conocía (el dragón de la finca Güell, o el precioso parque que hay junto a él donde hay una discreta pero imponente pajarera). Una visita por lo que yo considero el momento cumbre de la arquitectura humana, cuando estuvimos a punto de crear algo realmente bello que se desvaneció con el cemento y el hormigón del XX. No perderemos la esperanza...

domingo, 21 de octubre de 2012

"George Grosz: De Berlín a Nueva York" y "España Oculta: fotografías de Cristina García Rodero"

Como viene siendo habitual, las (pocas) exposiciones que visito quedan relegadas en los comentarios del blog... y no debería ser así, ciertamente, por lo que me obligo a mí mismo a dedicarles esta entrada a las dos últimas (ambas dos del imprescindible Caixaforum de Palma), que se lo tienen merecido.

La primera, dedicada al gran George Grosz, era una muestra de sus terribles y preciosos dibujos, con líneas esquemáticas y afiladas que, como viene siendo habitual en su obra, reflejaban tanto los horrores de la guerra en particular como la estupidez humana en general. No estaban sus obras más famosas y tampoco había lienzos, pero las pequeñas acuarelas se bastaban por sí solas, desde luego...
Por otro lado, las potentísimas instantáneas de Cristina García Rodero eran, sin duda, sobrecogedoras: no es nada fácil documentar rituales tan complejos y situaciones tan absolutamente surrealistas de la vida cotidiana, y esta mujer lo consigue con su afilado blanco y negro de una forma que deja con la boca abierta. No había visto nada de ella con antelación, al menos que yo recuerde, pero la verdad es que creo que su nombre ya no se me olvidará nunca más.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Exposiciones: "Vladímir Lébedev" y "Otro Egipto: Colecciones Coptas del Museo del Louvre"

Con todo el descontrol vital de los últimos tiempos, y como siempre, se me acumulan papeles varios y cosas por explicar. Y aunque bien es cierto que acudo a pocas exposiciones últimamente (y la verdad es que no debería, y más en estos tiempos... pero la isla tampoco da para tirar cohetes en la materia), siempre es un placer darse una vueltecita por el Gran Hotel (es decir, el Caixaforum Palma) para ver qué hay.

Una de esas últimas veces, disfruté de la monográfica del artista ruso Vladímir Lébedev, profesor de Moscú y participante de aquella Revolución que tan interesante fue desde el punto de vista artístico. Formas duras, experimentos ruso-cubistas de esos que siempre es agradable ver, e ilustraciones infantiles de las muy conocidas y que nunca sabe uno quién ha hecho realmente hasta que las ve en muestras como la presente. Un agradable descubrimiento.
Mientras tanto, en otras salas se exponía una muestra de obras pertenecientes al Egipto copto, bastante interesante desde el punto de vista histórico (collares, peines, utensilios varios), que desde luego siempre es agradable ver, sobre todo porque cuando estuve allí hablé con algunos de ellos e incluso estuve en casa de uno, y son gente amable. Y sus obras, poco conocidas, injustamente.
Lo dicho, habrá que animarse a ir a ver más cosas de estas, sobre todo si la cosa sale como tiene que salir.

domingo, 25 de diciembre de 2011

From London to Madrid, y tiro porque me toca...

Feliz Navidad, y esas cosas...

Esta vez, reconozco que la ausencia ha sido prolongada, porque los dos viajecitos que han salido de forma bastante inesperada han complicado un tanto el mes en lo que al blog se refiere... pero ya se sabe que así es la vida, y nosotros la vivimos como mejor podemos.

En la City, exposiciones a tutiplén, desde la National Gallery que nunca había visitado (alegrándonos la vista con las obras maestras de Velázquez, Vermeer, y demás) hasta el British Museum, pasando por la monográfica dedicada al grandísimo Leonardo da Vinci (nada menos que TRES horas de cola para conseguir la entrada, que sin duda valieron la pena aunque sólo fuese por ver ambas versiones de “La Virgen de las Rocas” una frente a otra). Hoy, aprovechando el más que necesario festivo, y entre otros trabajos varios (que falta hacían, y que falta siguen haciendo), me he dedicado a poner orden en el cuaderno de viaje y en los recuerdos que de allá me traje (entre los que sobresale un frasquito con agua del Támesis), que sin duda ya era tiempo...

Y a Madrid, pues a embeberme del ambiente navideño (belenes, villancicos cantados por coros en iglesias, porras con chocolate para desayunar, ríos de gente comprando, luces muy bonitas), a ver a la familia... y a cerrar negocios que muy, muy pronto, darán mucho, mucho, que hablar.

Mientras tanto, felices fiestas, y si pasean por la National Gallery pronto, no dejen de admirar esta obra maestra de Bronzino.

domingo, 10 de julio de 2011

Visita a las Cuevas de Campanet y Gènova

Las visitas a la isla de René, el primo de Johanna, siempre son agradables, y siempre sirven para tirar de uno y hacer que visitemos lugares que hacía ya mucho que deseábamos ver y que están a tiro de piedra de casa, y que sin embargo por pereza o por trabajo nunca llegamos a pisar... y en esta ocasión, les ha tocado el turno a las cuevas.

Personalmente, visité las del Drach allá por el 2003, precisamente en compañía de Johanna (que me gustaron mucho) y las de Artà un poco más tarde, también con ella (que estaban demasiado secas para mi gusto, aunque no dejan de ser impresionantes ya desde la misma entrada), habiendo visitado de niño las de Campanet. De estas últimas, recordaba la preciosa cafetería de enfrente, y las amplias salas con estalactitas sonoras (que en esta visita no hicieron sonar, me imagino que porque hoy en día estos asuntos están más protegidos). Las de Gènova no había llegado a verlas, a pesar de que están a cinco minutos de donde vivo, y la verdad es que son chulas: pequeñas y coquetonas en sí mismas, y con un guía que da corporeidad turística a formas y colores (además de hacerlas sonar, de una forma que puede ser perjudicial para ellas pero que ciertamente es imposible de describir por su hermosura), bien merecen una visitilla. Ahora, quedan pendientes las del Hams, para la próxima visita de René...

Y la verdad es que poco más se puede decir, porque las cuevas son precisamente eso: maravillas geológicas que nos dejan con la boca abierta y nos hacen pensar en lo pequeños que somos, teniendo en cuenta la velocidad de crecimiento de sus formaciones. A pesar de que todos los guías dicen cosas distintas, es bien sabido que estalactitas y estalagmitas se forman durante mucho, mucho tiempo... y es algo que, quieras que no, impresiona pensar.

jueves, 21 de abril de 2011

29 Salón Internacional del Cómic de Barcelona

Extraño se me hace, sí, pero aquí estamos ya de nuevo, después de tamaño evento. Más que curiosa ha sido la sensación de volver después de tantos años a un lugar que no era el mismo (la Estació de França tenía su encanto, pero la verdad es que no la eché nada de menos) y a un evento que nunca volvería a serlo más...

Para empezar, y a pesar de la cutrez acreditativa (véase la pulserilla que me acreditaba como autor, cuando años ha eran etiquetas con tu nombre que permitían reconocerte al primer golpe de vista), el pasar por alto la sala de prensa y todo lo demás, me produjo un considerable alivio: nada de entrevistas ni de artículos posteriores ni de zarandajas, que total todo eso ya no me interesa. Y lo mismo valió para la compra de tebeos: finalmente, sólo he llegado a adquirir uno (el imprescindible “Los Sueños del Niñato”, de Gallardo, que no tenía), y el resto del tiempo me dediqué a lo mío.

¿Profesionalmente? El viernes 15 hice de jurado en el cosplay zombi individual (sin duda fue toda una aventura, bien acompañado y disfrutando de ganadores como el “Clint Deadwood” que tanto nos deleitó con sus payasadas), el sábado 16 di una charla mañanera en la nueva FNAC acompañado de Juande Garduño y de Alberto Bermúdez (que estuvo la mar de divertida), y ese mismo día participé en la mesa redonda que analizaba el fenómeno Z (impagable la actuación de Enric Rebollo, dibujante y guionista a quien el presentador calificó como “muy revoltoso”), rematándolo todo con un par de sesiones de firmas, la última en la mañana del domingo 17. No puedo quejarme en absoluto: nuestros fans (la mayoría de ellos, de Badalona) nos arroparon de manera más que eficaz, y si para ellos es (palabras suyas) un privilegio conocer en persona a autores como nosotros), no es menos privilegio para nosotros que nos traten tan bien como hacen ellos... ¡así que gracias, chicos y chicas!

¿Personalmente? Inmejorable. Como siempre, no pueden describirse con palabras cosas como los sinceros abrazos de Juan Díaz Canales y de su mujer Teresa (sin duda, una de las mayores alegrías de toda mi carrera comiquera ha sido la de conocer a este hombre y ser amigo suyo), la alegría de conocer en persona a un autor al que tanto respeto como es Antonio Altarriba (firmaba ejemplares de su cómic, y yo sin embargo venga a hablarle de “Maravilla en el País de las Alicias”, que me vuelve loco), los encuentros con los compañeros del medio (Sergi, Bibiana, y en especial con el gran Alejandro Colucci y su encantadora familia, del cual por cierto estaban expuestas las portadas de mis dos libros, y daba gusto verlas... aunque los de Ficómic escribieron mal mi nombre), y hasta la sensación de volver a tener 15 años cuando vi a una chica maravillosamente vestida de la Catwoman de Burton y no me resistí a hacerme una foto con ella...

Y si a todo eso le añadimos la estancia en casa de Hèctor y Maria, los cuales siempre se portan la mar de bien conmigo... pues eso, que fue un viaje inolvidable, y que ha valido muy mucho la pena, a pesar de las ausencias. Pero ya se sabe que no se puede tener todo en la vida...

Me quedo con la cara de Bruno, el hijo de Colucci de doce años de edad, cuando después de preguntarme cuándo había sido la primera vez que yo había ido al Salò, le contesté que eso había ocurrido antes de que él naciera. Tempus fugit, y nosotros vamos haciendo lo que podemos...