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sábado, 27 de junio de 2015

"Las Fiestas de Noëlle" (Philippe Warn)

Hace ya demasiado tiempo que leí este libro como para recordar algo de relevancia respecto a él (número 25 de la colección “La Fuente de Jade”, por cierto), y teniendo en cuenta las circunstancias de su casual hallazgo y posterior y accidentada lectura, tampoco me extraña mucho... Pero tampoco es nada que merezca la pena de forma loca o absoluta, ya que es la simple historia de una pareja que se dedica a la búsqueda de los más voluptuosos placeres (o eso dicen ellos), escrita con seudónimo que probablemente enmascara a un español ochentero al que le encargaron algo de relleno y que hoy día probablemente se sonroje al leerlo, y no por lo erótico, precisamente...

Eso sí, me ha hecho gracia que guarde tantas similitudes con “Emmanuelle” (respecto a trama, no respecto a disertaciones interesantes) y que incluso cite el libro en alguna ocasión. Es una lástima que no tenga nada más para ser recomendado.

martes, 30 de diciembre de 2014

Nuevo prólogo de Emmanuelle Arsan: "Y Líbranos del Amor..." (Susan Brogger)

No todos los días se encuentra un texto de nuestra escritora favorita del cual no tuviésemos alguna referencia anterior, no señor... y sin duda, tales ocasiones hay que celebrarlas y ensalzarlas como corresponde. Pero empecemos por el principio, que como no podía ser de otra manera, la cosa tiene miga...

Como de costumbre, y trasteando un día por Iberlibro, me encontré con una de esas referencias difusas a Emmanuelle Arsan en un libro, que no me sonaba de nada. Y como ni mucho menos es la primera vez que la mala redacción de un anuncio es causa de que yo adquiera cosas que luego no son lo que parecen (entre las variopintas aventuras de todos estos años que me han pasado se cuentan un mapa de las Islas del Canal que a ella le atribuían y un libro de yoga que unos cabrones franceses me cobraron a precio de oro y que encima les devolví sin nunca más llega a ver un euro... Corramos un tupido velo), busqué más referencias, y no encontré ninguna. Y el tiempo fue pasando, y yo de vez en cuando intentaba ver si había algo que corroborara la historia, antes de dejarme el dinero así, a la aventura.

El libro en cuestión se titulaba “Et Délivrez-nous de l’Amour...”, lo firmaba una tal Suzanne Brögger, autora al parecer danesa y nacida en 1944, y las referencias a ella parecían cuadrar: escritora de los años 70’ admirada por Henry Miller entre otros, publicó esta colección de ensayos acerca de lo que era el amor y el desamor, por lo que era más que posible que Marayat se hubiera fijado en ella alguna vez... Y en una de esas búsquedas despreocupadas mías, resulta que averiguo lo impensable: ¡el libro estaba traducido al castellano! Y a pesar de que ni mucho menos abundaban los ejemplares, el precio del mismo era ridículo, por lo que lo adquirí sin pensar. Publicado en 1978 por Caralt (y traducido por Pilar Giralt), típico y tópico producto de la Transición española, la alucinante portada del mismo no tiene desperdicio.
Pero (y el “pero” es muy grande) el nombre de Emmanuelle Arsan no aparecía por ningún sitio... aunque aún quedaba una esperanza, y es que teniendo en cuenta que el libro se había publicado originalmente en danés, y que el español se anunciaba como la traducción del volumen titulado “Deliver us from Love” (es decir, de la edición inglesa), tal vez el asunto sería que Marayat había contribuido con un prólogo a la edición francesa. Y llegados a este punto, y mordiéndome la curiosidad más que nunca, decidí arriesgarme y comprar la primera edición francesa (la de Belfond, de 1978), a ver qué sucedía...
Y efectivamente, después de todos estos avatares, allí estaba: nada menos que un prólogo de tres páginas y media firmado por Emmanuelle Arsan, y titulado “Belle rebelle dont le livre délivre”. Y después de transcribirlo convenientemente y de traducirlo lo mejor que se ha podido (que es lo que siempre suelo hacer con este tipo de textos suyos), estamos de acuerdo en que ni mucho menos es un texto que pasará a la posteridad (simplemente, se dedica a ponderar las virtudes del libro en cuestión, y también las de su autora, a la que califica como una mujer muy bella y una persona de extraordinarias habilidades), pero haber encontrado una rara avis como es un texto suyo del que no tenía ni una sola referencia anterior, es algo que me llena de orgullo y satisfacción, sin duda alguna.

Ahora bien: ¿quién es la tal Suzanne Brögger (o Susan Brogger, como la decidieron llamar aquí, aunque la designación original danesa sea “Suzanne” y “Brogger” con “o” barrada, no con diéresis)? Pues una mujer que no solamente se dedicó a escribir acerca de amores, feminismos, poligamias y otras hierbas, sino que además, parece ser que llegó a conocer en persona tanto a Marayat como a su marido, tal y como explica una mujer llamada Marina Allemano en la siguiente página web, de la que adjunto un fragmento revelador:

http://jwa.org/encyclopedia/article/brogger-suzanne

“The second family proved to be extremely dysfunctional as the mother became suicidal and negligent of the four children. The story of the unbalanced and psychologically abusive mother figure appears again and again in Brøgger’s writing, most notably in Jadekatten and Linda Evangelista Olsen. Until she was fourteen Brøgger attended an experimental school, Bernadotteskolen, in the tradition of A. S. Neill’s Summerhill School, and continued her education partly at an academic academy in Copenhagen and partly in Anglophone schools in Colombo, Sri Lanka, and Bangkok, Thailand, where her stepfather had taken an administrative job with the World Health Organization. While a teenager in Bangkok she developed into a stunning beauty and worked briefly as a model in Thailand and later in Denmark. With her mother’s knowledge she became the mistress of a French diplomat in Bangkok who introduced her to the great works of world literature as well as to his own philosophical-erotic fiction, which he published under the pseudonym Emmanuelle Arsan. Brøgger returned to Denmark to complete her schooling at Th. Langs Boarding School from which she graduated in 1964 with a senior matriculation. While sporadically visiting her family on and off in Thailand, India, Afghanistan and Algeria, she studied French and Russian from 1965 to 1970 at the University of Copenhagen but did not finish the program. In 1968 she also had a short-lived acting career at the Royal Theatre in Copenhagen where she played the beautiful Helen in Shakespeare’s Troilus and Cressida. While still a university student she pursued a career in journalism which took her to countries such as Laos, Vietnam, the Soviet Union, Uzbekistan, Israel and Lebanon. Her essays and articles were published in the anthology Brøg. 1965–1980 (Brew. 1965–1980) in 1980. Since 1970 she has resided in an old school house in the Danish countryside of West Sjælland.”

Leyendo su libro, la historia familiar de Brogger cuadra bastante con lo que aquí se dice según lo que ella misma cuenta en “El Pacto” (cuarto relato de la edición española, que por cierto parece tener los capítulos alterados respecto al original, o tal vez sea la francesa, ya que los índices no cuadran... aunque tampoco me he molestado en comprobarlo con minuciosidad), así que es más que posible que la información dada por Allemano sea bastante fiable. Por lo tanto, Emmanuelle Arsan (es decir, Marayat o Louis-Jacques, tanto da) conoció a Brogger y decidió prologar su colección de ensayos acerca de un tema que por supuesto le interesaba muy mucho.

¿Así pues, y finalmente, qué hay del libro y de su autora? Pues la verdad es que por desgracia tampoco nada memorable, ya que a pesar de lo que Arsan dice acerca de él (obviamente, su prólogo es lo último que he leído del libro, ya que lo he trascrito y traducido estos días), refleja precisamente un pensamiento errático y muy condicionado por esos desórdenes personales de los que ella misma habla en el mencionado relato, dando vueltas sobre temas manidos (y desde luego, es muchísimo más aburrido de lo que dice de él Marayat) y sin llegar realmente a conclusiones que resulten válidas ni siquiera para ella misma (no es que llegase a renegar de todo lo dicho con los años, pero casi, según parece). Y por supuesto, sin la profundidad literaria ni poética de Marayat, todo esto se convierte en una montaña de papel que se reduce finalmente a lo que es, es decir, una curiosidad muy de su época, sin más trascendencia. Pero como decíamos, Marayat es Marayat, y siempre es un placer encontrarse con un texto suyo... del cual, por puro placer, podemos rescatar una de esas frases siempre hermosas (ojo, que la traducción es mía, es decir, muy deficiente):

“Nada, decididamente, me hará dejar de aferrarme a mi prejuicio: todo lo que llega de bueno sobre la tierra es debido a la belleza.”
Impagable foto que he encontrado de casualidad, de Marayat y Brogger juntas, en la siguiente página web (que por desgracia, está escrita en danés):

http://www.information.dk/510743

domingo, 12 de octubre de 2014

"Cine Sexi Color nº 1: Emmanuelle"

Ya que hace tanto tiempo que no hablamos de mi escritora favorita, comentaremos hoy la última compra relacionada con ella, conseguida por módico precio a través como siempre de mi fiel amigo Heriberto... y menos mal que la broma ha salido en total por 4’5 euros (gastos incluidos), ya que si hay algo relacionado con Emmanuelle que no hace falta comprar, es precisamente esto.

Lo publicó Antalbe, o lo que es lo mismo, un sello de aquellas Producciones Editoriales que tantas alegrías nos dieron en su momento (y a quien nadie puede censurar por haberse subido al carro del destape con productos como el presente o las novelitas picantes escritas y publicadas como churros), cuenta con ISBN (84-365-1167-0) y es del año 1978. ¿Y qué es? Pues una colección de revistas (que haya comprobado en la red, llegaron por lo menos hasta el número 6, y por cierto que la presente cuenta con escasas 24 páginas al módico precio de 60 pesetas de las de entonces) que se dedicaban a contarte de qué iba la película en cuestión, mostrando un buen puñado de fotos entre las que se colaban otras más explícitas por aquello de darle gustillo al reportaje...

En el caso que nos ocupa, y según dice aquí, las fotos son del archivo Vendrell (y no hay ninguna interesante, si exceptuamos que la contraportada de la revista es un fotocromo de la película), y el texto de Enrique Fariñas, quien con diversos seudónimos se dedicó en la época a escribir un buen puñado de novelillas picantes de las que hablábamos antes. Por supuesto, imagino que la intención no iba más allá, pero la verdad es que este sucintísimo resumen de la peli que intenta ser procaz y sicalíptico no da para nada que no sean unas risas históricas (y lo mismo se puede decir para las películas de acompañamiento, que son “Casanova” de Francois Legrand y “Bilitis” de David Hamilton). Como digo, no merece la pena más que como curiosidad.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

"Dentro" (Linda Lovelace)

En una feria de libro de segunda mano, en Madrid, me encontré hace ya unos meses esta pequeña cosita, que conocía de oídas pero nunca había tenido. Sabiendo como sabía que Emmanuelle Arsan y Linda Lovelace habían coincidido en la época de la película “Laure” (hablo de memoria, pero creo que llegaron a ofrecerle el papel principal, que ella rechazó al igual que rechazó las insinuaciones libertinas de Marayat y Jacques-Louis, parece ser), pensé que podía haber algo de eso aquí... pero nada más lejos de la realidad, empezando por el hecho de que este libro es anterior a ese encuentro.

Pero de todas maneras, no se puede decir que sea una fuente de información precisamente fiable, ya que es clarísimamente apócrifo (y ya lo dijo la misma Lovelace) y falso del todo, por lo que su único valor (que por otra parte no es poco) reside precisamente en su condición de documento histórico: leído entre líneas, y dejando aparte las rijosas exageraciones (divertidísimas, eso sí) y los (presuntos) padecimientos de la interesada, queda una forma de entender la vida diferente, en el tiempo en el que el cine clasificado X estaba naciendo, por qué lo estaba haciendo, y de qué manera (sin duda, debían ser tiempos difíciles para los aficionados al Eros). De cualquier manera, pendiente queda la lectura de la autobiografía oficial de Linda, y guardaremos este en nuestro Infierno como lo que es: una curiosa (y valga la redundancia) curiosidad.

jueves, 5 de abril de 2012

La versión de "Emmanuelle" de Fausto Papetti

No seré yo quien se dedique a juzgar las capacidades musicales de Fausto Papetti, pero desde luego, no es precisamente santo de mi devoción... Sin embargo (y una vez más, Cash Converters mediante, porque si no me hubiese costado tan barato no creo que hubiese llegado a comprarlo), cuando encontré este vinilo titulado “Sax 19ª Raccolta”, lo adquirí por ser la tercera canción de la cara B una versión del tema de Bachelet.

Por supuesto, no deja de ser una mínima curiosidad de tantas que circulaban en su época, y como tal, la conservo. En su defensa se puede decir que el arreglo no es ni mucho menos el peor del disco, y que los coros femeninos cantando un fragmento de la canción le dan un toque evocador curiosillo. Por lo demás, no me parece a mí que vuelva a escucharlo nunca... aunque reconozco que las portadas son, sin lugar a dudas, más que tentadoras.

domingo, 15 de enero de 2012

Las revistas españolas "Emmanuelle" y "Emmanuelle 2"

Comentaremos hoy una de esas publicaciones relacionadas tangencialmente con mi escritora favorita, tan propias de la época, y que he rescatado de la última mudanza de mis cosas astures. Son los dos únicos números que poseo, y si bien no niego que a veces he coqueteado con la idea de comprar más, al final he desistido por su (al menos, aparente) escaso interés, y por los elevados precios del asunto.

Lo primero de todo, la revista titulada “Emmanuelle”, publicada en España por Ediciones Zeta S.A., y que según la Agencia Española del ISBN (porque sí, tiene ISBN: 84-85204-15-8 la obra completa, y 84-85204-16-6, el del fascículo en cuestión, aunque debió de ser el mismo para todos, por lo que parece) editaba Punch S.A., desde agosto de 1976. Constaba (al menos, el número que yo tengo) de 56 páginas, y los encargados eran, de diseño, José María Casanovas, y de redacción, Acacio Luis Friera Requena, viejo conocido nuestro (recordemos que suyo era también aquel cómic de “Emmanuelle” del que hablamos el 14 de octubre de 2010, y quien nos comentó lo caótica que era la vida editorial de entonces: ¡señor Friera, si lee estas líneas, sepa que estaríamos encantadísimos de charlar con usted acerca de todo esto!).

En cuanto al contenido, por lo que se puede ver y apreciar, es probablemente una especie de trasunto de alguna publicación italiana, en la que se incluían historietas de Leone Frollo (impagables los “Blancanieves y los siete enanitos viciosos”), chistecitos gráficos a cuál más hilarante (y agrupados bajo el inenarrable epígrafe de “Chistemmanuelle”), tías en bolas (por supuesto), y una sección titulada “Un capítulo de la historia de Emmanuelle”, que parece ilustrado por el mismo Frollo y cuyos textos (al menos a primera vista) no parecen tener mucho que ver con Emmanuelle Arsan (aunque en el número que nos ocupa están precedidos de una foto de la película “La Antivirgen”). Teniendo en cuenta la cantidad de apócrifos de la época (en especial, en el mercado italiano), no parece otra cosa que eso: una invención que coincide con el asunto únicamente en el nombre de la protagonista...

Claro que no los tengo todos, pero como digo, no parecen ser muy dignos de tanto gasto. Y gracias precisamente a una entrada en la estupenda página de Todocolección (de la no menos estupenda tienda madrileña “Hipercómic”, verdadera Meca de los amantes de publicaciones de segunda mano, y lugar donde precisamente compré estos dos ejemplares), nos enteramos de que, a pesar de que hay un aviso en la revista que explica que constará de 100 ejemplares, el último número publicado fue el 32 (en el cual se despedían del público), e incluso sin haber sido publicados jamás el 29 y el 30.
Sin embargo, y por lo poco interesante que pueda parecer la anterior, aún lo es menos su supuesta secuela, “Emmanuelle 2”, que a pesar de mantener idéntico equipo creativo, aspecto (aunque son 48 páginas) y dirección postal física que su predecesora, estaba publicada por Ediciones Actuales, S.A. (quienes publicaron el cómic de “Emmanuelle” apócrifo del que hablábamos en la entrada de 2010), habiendo aparecido en septiembre de 1977 también según los datos de la Agencia Española del ISBN (que también tiene: 84-85286-42-1 para la obra completa, y 84-85286-43-X para el fascículo, aunque de nuevo parece que era el mismo para todos).

Prácticamente idéntica a la anterior también en contenido, prescinde sin embargo de toda referencia a Emmanuelle (porque en este caso, la estrella de la publicación es una fotonovela pseudoerótica titulada “Lolita”), a no ser en el título. Y acerca de la vida de la presente, no tengo datos tan fiables, pero en la red solamente he encontrado nueve números (más algún especial de navidad que podrían ser números retapados), y no hay nada que nos haga pensar que su carrera durase mucho más...
Como ya he dicho alguna vez, qué tiempos aquellos... La verdad es que alguien debería decidirse a escribir una historia bien documentada acerca de estas editoriales de la Transición que publicaban un material tan heterogéneo, variado y conflictivo (aunque viendo estas dos publicaciones en particular, bastante prescindibles, no es muy difícil de imaginar la pobreza cultural y erótica que debió embargar al país durante los años de la dictadura).

jueves, 5 de enero de 2012

"José Martínez: la Epopeya de Ruedo Ibérico" (Albert Forment)

Tengo poco tiempo últimamente, aunque no por ello descuido los estudios referentes a mi escritora favorita... En este caso concreto, y ante mi desconocimiento de la génesis y gestación de la primera edición en castellano de Emmanuelle Arsan, decidí aprovechar la oportunidad y regalarle a mi señor padre el presente libro, ya que él sí leyó unos cuantos títulos de primera mano de la presente editorial en los tiempos en los que estaba prohibida...

“José Martínez: la Epopeya de Ruedo Ibérico” es un magnífico ensayo escrito por Albert Forment acerca de la que fue la editorial antifranquista más importante: la francesa “Editions Ruedo Ibérico”, combativa donde las hubiese, y cuya labor (y la de su irreductible editor, José Martínez Guerricabeitia) ha caído injustamente en el más absoluto de los olvidos (aunque hoy día, muchos de sus títulos son inencontrables piezas de coleccionista, lo cual no deja de ser irónico). Fantástico libro sin duda, que sin ser su objetivo principal da muchos ánimos a quienes gustamos de juntar letras, ya que si el pobre José Martínez tuvo que trabajar tan duramente y en condiciones tan precarias, nosotros hoy en día, que lo tenemos infinitamente mejor, no tenemos de qué quejarnos... Y eso, por no hablar de la (lamentable) historia de España de las últimas décadas que tan bien refleja: más de uno (de cualquier tendencia política) tendría que leerse el presente para refrescar la memoria y dejar de decir que tiempos pasados fueron mejores.
Por lo que respecta a la obra de Marayat, es poca la información que se ofrece, pero es comprensible teniendo en cuenta la relativa importancia que la literatura erótica tenía en el grueso de su producción. En concreto, la única vez que tanto Emmanuelle Arsan como el libro son mencionados, es en un escueto párrafo de la página 480, referido al 13 de julio de 1975 y localizado físicamente en Prades d’Ardèche, donde el editor José Martínez estaba descansando y trabajando al mismo tiempo (lo transcribo a continuación, con intención meramente informativa):

“Por otro lado, Alfonso Colodrón llevaba en la maleta, para que su jefe le echara un vistazo, “Emmanuelle”, el último libro publicado por Ruedo Ibérico, de Emmanuelle Arsan, perteneciente a la colección erótica Buen Amor, Loco Amor. Esta serie estaba dirigida y subvencionada por Carlos Varo, que aportaba 80.000 francos. El primer volumen de la nueva colección, publicado un mes antes, era “La Filosofía en el Boudoir”, el gran clásico erótico-filosófico del Marqués de Sade, traducido y anotado por otro ilustre ácrata amigo de la editorial, Agustín García Calvo. La colección, producto de una vieja obsesión de José Martínez, podría decirse que tenía también, a la altura de 1975, un sesgo político libertario evidente. El erotismo, el sexo entendido como liberación personal, era una noción típica del pos-mayo del 68 que nunca había calado entre las filas comunistas, de tendencia más bien puritana, al igual que la mayor parte de los viejos cenetistas. Para José Martínez, que practicaba el nudismo en verano y siempre había sido un hombre sexualmente desinhibido, la colección, además de tener un tinte ideológico liberador, rescataba libros censurados o prohibidos y podía convertirse en un buen negocio editorial, con mercado diferente al usual de Ruedo Ibérico.”

Si a ello añadimos las referencias que se hacen en este mismo libro respecto al diseño de portadas de la editorial (que casi siempre corría a cargo del propio José Martínez, muy aficionado al tema), y las que aparecen en el propio ejemplar de “Emmanuelle” editado por ellos (donde por cierto se indica al final “Fin del libro primero”, lo cual podría significar que llegaron a pensar en editar también “La Antivirgen”, aunque no lo hicieron), la ficha técnica del mismo queda definitivamente como sigue:

-Emmanuelle. (1975)

Primera edición de “Emmanuelle” en lengua castellana (aunque no está publicada en España). Tapa blanda, publicado en Francia en el segundo trimestre de 1975 por “Editions Ruedo Ibérico”, dentro de la colección “Buen Amor, Loco Amor” (número 2 de la colección, dirigida por Carlos Varo). Traducción de Xavier Roy. Portada (en el libro no lo pone, pero hay gente que la atribuye directamente al editor José Martínez, y lo más probable es que así sea): blanca, sin dibujos ni fotos (únicamente el nombre “Emmanuelle Arsan” en negro y en minúsculas en la parte superior, el título “Emmanuelle” en rojo también en minúsculas y colocado en vertical en la parte derecha, y las palabras “Libros Buen Amor Loco Amor” en mayúsculas y en negro en la parte inferior). 208 páginas, 15’5 x 22 cm.

Lo que no aclara el libro de Forment es precisamente quién era Carlos Varo (ni tampoco Xavier Roy, el primer traductor). Trasteando por la web, me he enterado de que también era un español exiliado en Puerto Rico (escritor y profesor) que se murió este mismo año pasado (y que, efectivamente, parecía ser de talante muy liberal, sobre todo en lo que al Eros se refiere). Aunque sea a título póstumo, agradecidos debemos estarle por su aportación a la editorial y a la difusión de la obra de Marayat, sí señor. El artículo completo, aquí:

http://www.80grados.net/2011/03/carlos-varo-in-memoriam-edi/


Así pues, parece que la primera edición de “Emmanuelle” en lengua castellana fue, como era previsible y no podía ser de otro modo, producto de una serie de casualidades, de coyunturas históricas (el film de 1974 y la popularidad que obtuvo, las colas de españoles en los cines de Perpignan para verla, la imposibilidad de ser editado en España debido a la censura), y de voluntades tenaces (Carlos Varo poniendo el dinero y José Martínez y su equipo los medios, por convicciones liberales tanto sensuales como políticas, y también como probable buen negocio). No cuesta nada imaginar que muchos de los espectadores de los cines franceses adquirirían algún ejemplar para llevárselo de tapadillo a su patria... donde, ciertamente, no es muy difícil de encontrar incluso hoy en día (aunque ni mucho menos sea la edición más recomendable en cuanto a contenido). Después de todo, no es mal inicio para un libro tan interesante...

miércoles, 30 de noviembre de 2011

"Os Amores de Aurélie" (Emmanuelle Arsan)

Ya que estamos, cerraremos el mes con una nueva lectura (relectura, en este caso) de un libro de Marayat en portugués, que ya que estaba con el tema, decidí volver a disfrutar: este “Os Amores de Aurélie”, cuya ficha técnica y portada detallo a continuación.

-Os Amores de Aurélie. (1995)

Primera edición (y parece que única) en Portugal de “Aurélie”. Tapa blanda con solapas, publicado en 1995 por “Ediçâo “Livros do Brasil” Lisboa”. Traducción de Ludovina Iznogood. Portada de A. Pedro: dibujo o fotograbado en blanco con fondo negro de una mujer desnuda vista de perfil, con el nombre de la autora “Emmanuelle Arsan” en verde claro en la parte inferior izquierda, el título en rojo y en mayúsculas “Os Amores de Aurélie” justo debajo, y el nombre de la editorial “Livros do Brasil·Lisboa” también en verde claro (en un tamaño más reducido) debajo. 232 páginas, 14’5 x 21 cm.
Como he dicho, este es probablemente uno de los primeros volúmenes en portugués que tuve (y leí, y aproveché muy mucho su lectura en beneficio propio) de Marayat, y como ya había dicho en el post de “Vanna”, no pienso leerme otro libro de ella sin tener un original para comparar tanto la lectura como las pertinentes notas... por lo que decidí hacerme también con un ejemplar de la primera edición, de Belfond de 1994 (hay otra en francés inmediatamente posterior de J’ai Lu, y aparte de la portuguesa, hay por supuesto traducción al alemán... pero creo que ahí se acaba la cosa, así que es toda una suerte que el presente exista), cuya sugerente portada es la siguiente:
Ya me di cuenta entonces, y ahora lo he vuelto a corroborar: esta novela de Marayat (la última de las que publicó, sin contar “La Siamoise Nue” como tal) es uno de sus textos más deliciosos, a pesar de lo perversamente bizarro que resulta el final, y teniendo en cuenta que más que frases concretas o momentos deliciosos, lo que se puede extraer de ella es sobre todo una lectura complacida, con esas descripciones tan acertadas de Alejandría (de nuevo, me ha encantado leer sobre un lugar en el que he estado) y esas filosofías tan filosas y tan Sofías... Desde luego, si hay un libro que es una lástima que no esté más traducido (aunque como digo, gracias miles a la editora portuguesa que decidió hacerlo: por lo que parece, “Chargée de Mission” les funcionó lo suficientemente bien), es sin duda éste.

Pero como digo, apenas un par de frases que extraer del precioso conjunto esta vez:

“Un hombre debe degustar todos los tipos de belleza.”

“Pero nosotros consideramos que nada es pecado y que nada nos mancha. El acto de amor en todas sus formas, incluso aquellas a las que llaman perversas, nos permite alcanzar nuestra esencia divina, porque quiebra los límites que nuestros envoltorios corporales nos imponen. [...] Es también por eso por lo que nos consagramos al estudio de todas las ciencias eróticas que, cada una a su manera, apuntan a alejar nuestros límites.”

viernes, 11 de noviembre de 2011

"La Misión" (Emmanuelle Arsan)

Aprovechando lo que contábamos hace poco de “Vanna” y de la necesidad de consultar textos originales de Marayat mientras se van leyendo sus libros traducidos, he aprovechado la ocasión para adquirir uno que me faltaba (procuro siempre que sean primeras ediciones, por aquello de la exactitud de los datos y del coleccionismo particular: en este caso concreto, está muy bien la bibliografía que se incluye, y el detalle de que se anuncia “La Siamoise Nue” como un libro de memorias en preparación, nada menos), y así amplío de paso la documentación de volúmenes portugueses, aunque de momento no me lo haya vuelto a leer... porque es un libro de rocambolesca historia, cuyas andanzas históricas ya conté aquí:

http://hazgonzalez.blogspot.com/2009/08/il-terzo-libro-emmanuelle-en-roma-y-la.html

Por lo tanto, de lo que hablamos ahora es exclusivamente de este “Chargée de Mission” (que según parece, se traduce literalmente por “Encargada de Misión”, con lo cual el ligero cambio de traducción del título en castellano no es en absoluto censurable) que tantas vueltas ha dado, cuya primera edición parece que es la de Belfond, de septiembre de 1991, y cuya portada es la siguiente:
Por una de esas chiripas de la vida, en ese mismo momento se estaba editando en España una colección de novelas eróticas por parte de Ediciones Robinbook (según creo, dirigida por Rubén Solís Krause), y alguien tuvo la feliz idea de comprar los derechos de este libro y traducirlo. La ficha técnica y la portada son las siguientes:

-La Misión. (1992)

Primera (y única) edición en España de “Chargée de Mission”. Tapa blanda, publicado en 1992 por “Ediciones Robinbook, SL”, dentro de la colección “Narrativa erótica”. Traducción de Ramón Hervás. Portada: negra, con el dibujo de la cara de una mujer hecho por Seiji Nakamura (el nombre “Emmanuelle Arsan”, título “La Misión” y editor “Robinbook” en blanco -letra “L” de “La Misión” en amarillo-, y las palabras “narrativa erótica” en negro sobre fondo rojo). 194 páginas, 13’5 x 21’5 cm.
Y por otra de esas mismas carambolas, en el país luso decidieron hacer lo mismo, y editarla en portugués ese mismo año (aunque como bien se especifica en el volumen, la venta estaba prohibida en Brasil). Ficha técnica (algunos circunflejos no están bien colocados debido a mi teclado español, empezando por el del título) y portada, aquí:

-Missâo Secreta. (1992)

Primera edición (y parece que única) en Portugal de “Chargée de Mission”. Tapa blanda con solapas, publicado en 1992 por “Ediçâo “Livros do Brasil” Lisboa”. Traducción de Eduardo Saló. Portada de A. Pedro: dibujo o fotograbado en blanco con fondo negro de una mujer desnuda vista de frente, con el título en rojo y en mayúsculas “Missâo Secreta” en la parte superior, el nombre de la autora “Emmanuelle Arsan” en amarillo y en mayúsculas justo debajo, y el nombre de la editorial “Ediçâo “Livros do Brasil” Lisboa” también en amarillo y también en mayúsculas (en un tamaño más reducido) en la parte inferior. 264 páginas, 14’5 x 21 cm.
Como he dicho, no he vuelto a leérmelo, entre otras cosas porque tengo otros mucho más interesantes entre manos, y sobre todo porque esta novela no es ni mucho menos la más memorable de Marayat (entre otras cosas, porque no es suya del todo, y cuanto más la lee uno más lo nota), y ya es curioso de por sí que el momento histórico hiciera que fuese precisamente esta una novela tan traducida de inmediato (ojalá hubiese pasado lo mismo en 2003 con “La Siamoise Nue”, diablos). Como además en su momento tomé las pertinentes (y escasas) notas (creo que en portugués y sin original, así que se ha hecho lo que se ha podido), pues eso, que ahora mismo no tengo ninguna prisa por releerlo, así que anotado queda aquí como mandan los dioses, que es lo que cuenta: en la próxima ocasión (que sin duda la habrá), lo haremos como debe ser, es decir, leyéndolo y comparándolo con “Emmanuelle a Rome”, para saber si las frases escogidas son exactamente de Marayat o no (que uno sigue siendo muy pejiguero, después de todo).

“La fidelidad, en el sentido estándar del término, es reducir al ser amado a la indigencia.”

“A ondas lentas, Lía perdió poco a poco toda noción del mundo que la rodeaba, ascendiendo hacia un paraíso en el cual dios puede verdaderamente existir sin tener que castigar.”

“Lía hubiera podido expresarse en profundidad, decirle que ella no se detenía ante un físico ingrato -pese a que como esteta buscara la belleza- cuando presentía, detrás de aquella apariencia, una sensibilidad vibrante, una sensualidad refinada. Pero todo, en ese hombre, no le suscitaba más que repulsión. Sabía por instinto que él era un ser hecho de cinismo y cobardía, dispuesto a las peores bajezas para conseguir su objetivo.
No, no tendría nada de ella, quien, de la vida, no recogía sino las más preciosas rosas.”

domingo, 6 de noviembre de 2011

"Vanna" (Emmanuelle Arsan)

Pasito a pasito, y aprovechando las influencias varias que la literatura erótica está haciendo en mi vida en este momento, continuamos con la tarea de leer y disfrutar (sobre todo disfrutar) las obras de Marayat en idioma portugués. En este caso, le ha tocado el turno a uno de esos volúmenes escurridizos que pude adquirir de chiripa: la edición brasileña de “Vanna”, cuya ficha técnica describo a continuación.

-Vanna. (1979)

Primera edición (y parece que única) en Brasil de “Vanna”. Tapa blanda con solapas, publicado presumiblemente en 1979 (sólo se indica el año del copyright de “Belfond”, la editora original francesa) por “Editora Record”. Traducción de Pina de Oliveira Bastos. Portada de Willy: dibujo de una mujer desnuda tapándose el pubis con una tela violeta sobre fondo en distintos tonos rojos difuminados, con el nombre “Emmanuelle Arsan” en amarillo, las leyendas “Autora de EMMANUELLE” y “Mais Erótica, Mais Sensual, Mais Tentadora do que Emmanuelle” en blanco y en letras más pequeñas, el título “Vanna” en mayúsculas doradas repujadas con latiguillos rojos con una vistosa tipografía, y el pequeño logotipo de la editorial en blanco y negro en la esquina inferior derecha (asimismo, la firma de “Willy” es visible en la esquina inferior izquierda). 270 páginas, 14 x 20’5 cm.

La alucinante portada (yo diría que la más fea de cualquiera de las realizadas para un libro de Marayat, en cualquier idioma) no tiene desperdicio:
Como puede verse, este es de esos volúmenes cuya historia es de lo más confusa: por no tener, no tiene ni año de edición, ni tampoco ISBN (y por supuesto, en la actual página web de la editorial no aparece por ningún lado), y según todas las consultas realizadas, es la única edición que hubo de dicho libro en dicho idioma.

Pero por lo menos, existe, y en mi caso particular, me permite disfrutar de una novela de Marayat que efectivamente apareció en 1979 por primera vez, y que parece ser la obra número 12 firmada por ella, y la tercera de sus novelas como tales (excluyendo siempre el ciclo de “Emmanuelle” y las “Novelas de la Erosfera”, que considero historias cortas). Una novela que, dicho sea de paso, ya había leído, o más bien medio leído, porque hace algunos años (por supuesto, antes de saber que existiese este volumen) adquirí una copia en inglés que me leí como experimento en un viaje a Holanda (y pude comprobar que si me esforzaba entendía bastante bien el asunto), de la que, ya que estamos (y teniendo en cuenta que también habrá que hablar alguna vez de las traducciones inglesas de Marayat), adjunto la ficha técnica.

-Vanna. (1981)

Primera edición en Gran Bretaña (presumiblemente) de “Vanna”. Tapa blanda, publicado en 1981 (y reimpreso sucesivamente) por “Grafton Books”. Traducción de Celeste Piano. Portada: foto de Marayat (de “Rex Features”, copyright Leonard de Raemy-Syema) de tres cuartos, con una franja violeta que contiene el título “Vanna” en letras amarillas, y en blanco las leyendas “EMMANUELLE ARSAN”, “BESTSELLING AUTHOR OF EMMANUELLE”, y “They shared an erotic quest, with no inhibitions... and no limits”. 256 páginas, 11 x 17’8 cm.

La portada, bastante más amable, es la siguiente:
Lamentablemente, no dispongo de una copia original del libro, y eso me ha hecho reflexionar acerca de que realmente es necesario para poder apreciar las obras en su justa medida, sobre todo con lo pejiguero que soy yo a la hora de tomar notas, por lo que a partir de ahora no volveré a dejarlo pasar.

El libro, en sí mismo, no está mal, aunque tampoco es de los mejores: un viaje a través de Egipto en busca de no se sabe muy bien qué, preñado como siempre de valiosas y valerosas filosofías, y que en mi caso particular tiene un aliciente añadido, ya que yo he estado en el egipcio oasis de Siwah. Desde luego, mis aventuras allí no fueron tan voluptuosas como las descritas en el libro, ni tampoco vi nada extraño entre aquellas gentes (salvo que tapaban a sus mujeres con una especie de burka que por lo visto es muy típico allá), pero no deja de ser curioso estar leyendo una historia y poder seguir con la mente los pasos recorridos por los personajes, sintiendo los olores y las sensaciones que fueron tan y tan intensas a su manera...

Y como siempre, lo importante es difundir la palabra (aviso de lo curiosas que son las traducciones en este caso concreto, ya que el ejemplar en inglés fue el primero del cual empecé a tomar notas sistemáticas de los libros de Marayat, y ahora he añadido algunas nuevas del portugués... y como digo, no tengo original francés para compararlas, así que se hace lo que se puede), por lo que allá vamos:

“-No me gusta la gente que se avergüenza de su cuerpo. O de su sexo. O que siente vergüenza de sus deseos.
-¿Entonces, en tu manual todo está permitido?
-Está permitido todo aquello que haga feliz a uno mismo sin hacer infelices a otros.”

“¿Acaso es necesario adscribir al trabajo de un artista algún otro sentido que no sea el de traer al mundo una belleza que sin el artista nunca hubiera existido?”

“Ni ahora ni nunca el amor podrá ser algo no natural. De hecho, nada puede serlo, ni los cuerpos ni las ideas.”

“El propósito de la ciencia no es saber, sino hacer preguntas. Las preguntas adecuadas.”

“-No ha habido ninguna civilización vanidosa sobre la Tierra: la civilización todavía no se ha inventado.
-¿Acaso no consideras las pirámides que quieres enseñarme el signo de una civilización? ¿Consideras que quienes fueron capaces de planear y ejecutar las maravillas técnicas que requerían estas construcciones, eran salvajes?
-Peor que salvajes: hombres de poder.
-Entonces, ¿por qué vamos a visitarlas y a hacer que otros las visiten, si según tú son monstruosas?
-Porque pueden hacer que uno tenga el deseo de comprender.”

“¿Recuerdas el best-seller americano “Love Story”, el cual alimentaba a sus lectores con basura del tipo “el amor es no tener que decir nunca ”? ¿No es acaso justamente lo contrario: comprender que el amor es cuando uno pide, u oye a los demás pedir, perdón?”

“La vida no es un problema que resolver, sino una experiencia que tener.”

“Él, que se vanagloriaba de adivinar enseguida si una mujer pertenecía a una o a otra de las dos únicas categorías que se disputan el mundo, tal como hacían antiguamente el Bien y el Mal: las que están desnudas bajo los vestidos y las que no lo están.”

“¿Llamaría usted “Arte” a algo que no le excitase?”

“La Historia del Arte no es una ciencia, es una liturgia. Una religión donde sólo hay sacerdotes y ningún creyente. Su algarabía no elucida, sino que causa estupor. Está concebida para esconder la ignorancia absoluta de la secta. Y eso es porque no hay, en realidad, nada que saber, nada que comprender: no se trata, para todo el mundo, sino de tantear, escuchar, mirar.”

“La cultura [...] consiste en renunciar al cambio. Y renunciar a los cambios es, en la práctica, renunciar a las oportunidades de crecer. El desarrollo implica innovación continua.”

“Yo llamo bárbaros a aquellos hombres y mujeres que no se avergüenzan de sus ancestros y tienen miedo por sus hijos, dijo Vanna. Los bárbaros son aquellos que creen que las ideas de hace quince o veinte centurias todavía pueden aplicarse hoy y serán válidas dentro de cien años. Esos que mantienen que los constructores de las pirámides fueron más necesarios para el avance que otros, y que una obra maestra de la crueldad y el cálculo es un trabajo memorable. Aquellos que ven el progreso como no natural y que modelan el futuro en base a un pasado idealizado. Aquellos que siempre saben qué es lo mejor y cómo hacerlo. Aquellos a los que la verdad ha sido revelada. Aquellos que sólo piensan como sus parientes y dioses. Aquellos que preguntan a los sacerdotes para que les guíen o a los filósofos para que les reafirmen. Aquellos que juran sólo por la historia misma, que están orgullosos solamente de su propio país o raza, que sólo apoyan su propia diversión. Aquellos que viven en un éxtasis místico o de acuerdo a la superstición, y sueñan con zambullir a los demás en ello. Yo llamo bárbaros a los ejecutores de una herencia, a los guardianes de una tradición, a los porteros de una fe. Bárbaros son aquellos que visten de acuerdo a la costumbre, aquellos que no se apartan de los hábitos de sus compañeros. Yo llamo bárbaros a aquellos que se reúnen en pequeños grupos, distribuyen insignias, inventan su propio lenguaje secreto y código de palabras (eliminando a aquellos que no entienden sus miedos u odios) para asegurarse de que ningún extraño penetre en la exclusividad de su mafia. Yo llamo bárbaros a aquellos que mojan una rosa en la sangre de los hombres que han sido asesinados y colocados sobre los cuerpos de los hombres que se habían vengado. Yo llamo bárbaros a aquellos que dicen “mantener las cosas en la familia”. Bárbaros son aquellos que están seguros de sí mismos, y no pueden confiar en nadie. Aquellos que todo lo pierden y no ganan nada. Aquellos que quieren estar así como están los muertos. Y como la muerte, no quieren cambiar.”

miércoles, 12 de octubre de 2011

Una edición de "Emmanuelle" en alemán

Como digo, esto de tener mis cosas más juntas que nunca me está deparando sorpresas más que agradables: de Asturias me he traído por fin el único volumen que tengo en lengua alemana de mi escritora favorita (y ya era año, la verdad), que me compré en Berlín cuando estuve por última vez allá por el 2003 en compañía de mi amigo Guillem, al módico precio de un euro.

Por supuesto, y por lo que a mí respecta, es una mera curiosidad comparable a las ediciones que poseo en holandés, pero me hizo mucha gracia poder comprarlo en un mercadillo de segunda mano al aire libre. De hecho, no entiendo ni una sola palabra de alemán, y referido esto a mi escritora favorita, es algo que me pesa bastante... puesto que por lo que he visto, es el idioma al que más obras suyas se han traducido. Así es la vida de dura...

Como digo, no creo que vaya a adquirir ningún otro a no ser de rebote como el presente (que además, no es nada especial en sí mismo: es una edición sencilla del libro antes de ser revisado, con un pequeño prólogo explicativo que a primera vista parece poco interesante), pero de todas formas, ahí va la ficha técnica para la colección:

-Emmanuelle oder Die Schule der Lust. (1990)

Edición de “Emmanuelle” en alemán. Tapa blanda, publicado en octubre de 1990 por la editora Rowohlt (Hamburgo). Traducción de Henri Holz-Fay. Portada: fotograma de la película “Emmanuelle” con Sylvia Kristel y Jeanne Colletin besándose contra una escalera, el título “Emmanuelle” en rojo con la grafía característica, las palabras “Emmanuelle Arsan” y “oder Die Schule der Lust” en negro, la frase “Ein erotisches Meisterwerk vertfilm als Emanuela” (como la palabra “Emanuela” en rojo y con idéntica grafía que el título), y la marca de la editorial “ro ro ro” de color negro en la esquina inferior derecha en un rectángulo de fondo blanco. 272 páginas, 11’5 x 19 cm.

martes, 27 de septiembre de 2011

La música de la película "Emmanuelle", y derivados

Gracias una vez más a las correspondientes mudanzas y a la adquisición de mi querido plato de vinilos, vamos a poner un poco de orden en este galimatías musical que hay en torno a la película inspirada en la obra más famosa de Marayat, constatando (y escuchando) lo que ya tenemos (porque a juzgar por lo que hay en la red, lo que no tenemos es verdaderamente extenso, aunque musicalmente poco interesante... y ya irá cayendo alguna cosilla, ya), y uniéndolo a otras informaciones que ya habíamos ido facilitando a vuelapluma en este mismo blog.

Para empezar, el disco de la banda sonora original de la película, compuesta por Pierre Bachelet y Hervé Roy (incluyendo los temas supuestamente plagiados a King Crimson, de lo cual ya hemos hablado alguna vez), que personalmente encontré de absoluta casualidad en una tienda de discos de la calle Montera allá por marzo de 1998, después de haberlo buscado infructuosamente durante años (no, en aquel entonces la web no era lo que es ahora). Es la edición española, distribuida como siempre por Hispavox en 1975: el número de referencia del disco (que aparece únicamente en el lomo) es HWBS 321-79, y la portada y contraportada creo que son exactamente iguales que los de la edición original.
Incluso vale la pena escanear el label del disco por aquello de los datos y la gracia de los títulos de los temas traducidos a nuestro idioma:
En cuanto al contenido del disco, desgranémoslo tema por tema, con sus correspondientes duraciones:

-Cara A:

1-“Emmanuelle in the mirror” (1’08’’) Piano suave e introductorio que todos conocemos.
2-“Emmanuelle song (french vocal version)” (3’08’’) Canción en francés, con letra del propio Bachelet y cantada por él mismo.
3-“Emmanuelle in Thailand” (2’30’’) Primera parte de saxo setentero, pero la segunda es muy bonita, cuando ella descubre la ciudad desde el coche.
4-“Emmanuelle steps out” (1’01’’) Variación del tema con guitarra eléctrica suave.
5-“Emmanuelle theme (variation)” (1’47’’) Variación lenta acompañada de piano.
6-“Night Club” (1’31’’) El paradigma de la música de los 70’, que queda hasta gracioso para ilustrar la escena de Jean y su amigo en el bar.
7-“Emmanuelle swims” (1’30’’) Tono eléctrico y misterioso para la escena de Emmanuelle en la piscina. Tiene ciertas sonoridades del tema plagiado a King Crimson.
8-“Emmanuelle in Thailand (variations)” (0’50’’) Variación de la primera parte de 3, es decir, la menos interesante.
9-“Emmanuelle theme (instrumental)” (2’44’’) Lento y más electrificado, se vuelve desagradable por esa especie de ruido de fondo que le añaden. El final anticipa las sonoridades del tema plagiado a King Crimson.
10-“Emmanuelle in the mirror” (1’08’’) De nuevo, piano suave e introductorio que todos conocemos: de hecho, parece exactamente el mismo tema que 1.

-Cara B:

1-“Emmanuelle in the mirror” (1’08’’) Una vez más, piano suave e introductorio que todos conocemos: de hecho, otra vez parece exactamente el mismo tema que 1 de la cara A.
2-“Emmanuelle song (english vocal version)” (3’13’’) Canción en inglés, con letra de Ken Howard y Alan Blaikley.
3-“Emmanuelle theme (instrumental - variation)” (1’19’’) Único corte (lástima, porque es precioso, y en la película suena más veces) que contiene la melodía que parte del que parece ser el tema plagiado a King Crimson, de nuevo con el ruido de fondo desagradable.
4-“Mood” (1’43’’) Guitarra suave y extraña dentro del disco.
5-“Emmanuelle theme (up - tempo instrumental)” (1’02’’) De nuevo, insistiendo en la idea del tema 8 de la cara A.
6-“Opium den” (2’23’’) Alucinógeno tema para el fumadero de opio, con percusión suave e hipnótica.
7-“Rape sequence” (1’02’’) Parece que este es el tema plagiado a King Crimson, que no llega a convertirse en el 3 de la cara B, pero lo anticipa.
8-“Emmanuelle theme (instrumental)” (2’44’’) Enésima variación, insistiendo en la misma idea que 5 de la cara B.
9-“Cigarette act” (2’35’’) Más años 70’, perfecta para pegar a 6 de la cara A, puesto que las dos pasan en el club.
10-“Emmanuelle in the mirror” (1’08’’) Y una vez más aún, piano suave e introductorio que todos conocemos: de hecho, otra vez parece exactamente el mismo tema que 1 de la cara A.

En general, y como ya he dicho alguna vez (y más allá de plagios o no plagios), una musiquilla suave y dulce, perfecta para la película, y que lo único que tiene que ver con Marayat es que evoca algo basado en su obra de forma absoluta e inevitable. Ya que estamos, transcribiremos también la cancioncilla en francés, porque la he encontrado por ahí (y hay que recordar que tampoco es de Marayat, ojo, sino de Bachelet):

Mélodie d’amour chante le cœur d’Emmanuelle,
Qui bat cœur à corps perdu.
Mélodie d’amour chante le corps d’Emmanuelle,
Qui vit corps à cœur déçu.

Tu es encore
Presque une enfant.
Tu n’as connu
Qu’un seul amant.
Mais à vingt ans,
Pour rester sage,
L’amour est un
Trop long voyage.

Mélodie d’amour chante le cœur d’Emmanuelle,
Qui bat cœur à corps perdu.
Mélodie d’amour chante le corps d’Emmanuelle,
Qui vit corps à cœur déçu.

L’amour à cœur
Tu l’as rêvé.
L’amour à corps
Tu l’as trouvé.
Tu es en somme,
Devant les hommes,
Comme un soupir
Sur leur désir.

Tu es si belle,
Emmanuelle.
Cherche le cœur,
Trouve les pleurs.
Cherche toujours,
Cherche plus loin.
Viendra l’amour
Sur ton chemin.

Mélodie d’amour chante le cœur d’Emmanuelle,
Qui bat cœur à corps perdu.
Mélodie d’amour chante le corps d’Emmanuelle,
Qui vit corps à cœur déçu.

En cuanto al single que yo poseo, pues poca chicha tiene, ya que es también de Hispavox y él mismo indica que tanto la canción en francés de la cara A como la canción en inglés de la cara B pertenecen al disco original, con idéntica duración. Eso sí, nunca hasta este momento había podido escuchar mi copia, y puedo decir que está impoluta...
Aparte de eso, existe aquel disco titulado “Emmanuelle” que lleva versiones más o menos chapuceras en español de bandas sonoras originales de la época, y que es el siguiente:
A pesar de que está un poco roto, todavía puede escucharse perfectamente (aunque tampoco es una gran experiencia el hecho de hacerlo, pero bueno...). En este caso, lo que hay del film que nos interesa es la canción “Emmanuelle” cantada en castellano por José Guardiola, de 3’09’’ de duración, y la letra (que tira de espaldas y que no, no merece la pena transcribir aquí) es de C. Moncada. En la cara B, una versión de “Emmanuelle en Tailandia” de 2’34’’ de duración, interpretada por la Orquesta Dimitri Papadopoulos, parecida a la original pero que como casi siempre en estos casos no le aporta nada (y más bien le quita). Desde luego, tanto ellas como el resto del conjunto se quedan en una mera anécdota temporal que no es necesario buscar con demasiado esfuerzo...

Y para acabar, precisamente, otro single: el de José Guardiola, con “Emmanuelle” en la cara A y “Eva” en la cara B (la cual también está en el otro disco, por cierto), que adquirí como pura curiosidad en enero de 2001. Las versiones parecen ser idénticas a las del disco, por lo que lo conservo simplemente como eso: una curiosidad.
Como digo, son más las cosas que faltan que las que tengo, pero como este ánimo clasificador mío puede más, pues eso... y que conste que la música de Bachelet me sigue gustando mucho.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Otro libro de Marayat: "La Siamoise Nue"

Una última adquisición, que sin duda viene con su propia historia a cuestas: de rebote y por casualidad, adquiero en la red este volumen de “La Siamoise Nue”, uno de los últimos libros firmados por Emmanuelle Arsan, del cual aún no poseía yo ningún ejemplar. Por desgracia, y que yo sepa, de momento no se ha traducido a ningún otro idioma: la presente es la edición publicada por Le Cercle en diciembre de 2003 (y por lo tanto, creo que la primera de todas) en tapa blanda, con la foto de una Marayat más madura (y no por ello menos bella) en la portada (y cuyo copyright se atribuye ya directamente a Louis-Jacques y Marayat Rollet Andriane, en un lugar tan visible como la contraportada), y 552 páginas (existe al menos otra, editada por Le Cercle Poche en el 2005, de menor formato).

En cuanto al contenido, una novela exótica que tiene más que buena pinta y que lamento profundamente no poder leer, a la cual además le sirve de prefacio una misteriosa frase de André Malraux: « Quels livres valent la peine d’être écrits, hormis les Mémoires ? », es decir, “¿Cuáles libros vale la pena escribir, excepto las Memorias?”. Probablemente, y conociendo a nuestra autora favorita, nos ofrezca aquí suculentos datos y experiencias que sería todo un placer poder leer...

Pero eso no es todo ni mucho menos, y es que la cosa lleva un aliciente añadido. Nada menos que la firma de la autora, acompañada de una dedicatoria muy especial, que dice así: « Paul Acciari, artiste accompli, maître de ton rêve, seras-tu indulgent envers ces rêves inachevés ? En amitié, Emmanuelle Arsan, 15 avril 2004. » (es decir, “Paul Acciari, artista consumado, dueño de tu sueño, ¿serás indulgente hacia estos sueños inconclusos? En amistad, Emmanuelle Arsan, 15 de abril de 2004.”). El libro va acompañado además de un posavasos escrito en inglés y en griego colocado en la página 196 a modo de marcapáginas, y eso refuerza la hipótesis de que realmente perteneció a un artista llamado precisamente así (restaurador, diseñador de producción, y pintor, que parece ser reparte su tiempo entre Francia y Grecia), de quien he encontrado alguna que otra foto en internet.

La obligada pregunta es: ¿qué sucedió con este libro? ¿Se deshizo de él su dueño, así sin más? Por mi parte, prefiero pensar en un descuido, en que quizás se lo dejó abandonado involuntariamente en una bonita terraza de un café de una isla griega, junto al Mediterráneo, y que algún camarero lo recogió sin saber demasiado bien qué hacer con él... hasta que ha llegado aquí, a mi biblioteca, por un módico precio. Desde luego, y como ya dije en otra ocasión similar, por la parte que me toca prometo cuidar muy bien de él...

Y la historia no acaba aquí aún, ya que su anterior dueño (o su anterior lector) era tan admirador de la obra de Marayat que se tomó la molestia de señalar unos cuantos párrafos del texto con un bolígrafo negro. Y como un servidor no sabe leer francés, pues me he limitado a copiarlos y a traducirlos para añadirlos a mi propia colección de frases de mi escritora favorita, por aquello del romanticismo y porque alguna de ellas es verdad que tiene miga:

P. 16 : « L’amour est la racine des déracinés. »

(“El amor es la raíz de los desarraigados.”)

P. 29 : « Il n’y a pas de vraie jouissance sans exagération. »

(“No hay verdadero goce sin exageración.”)

P. 43 : « Vous avez longtemps eu deux fidélités parallèles. »

(“Usted tuvo mucho tiempo dos fidelidades paralelas.”)

P. 55 : « Le spectacle, me criait-on, en valait la peine. Je suis un simplet de province : à peine un feu d’artifice est-il annoncé, je me dresse sur la pointe des pieds pour battre des mains. »

(“El espectáculo, me gritaban, valía la pena. Soy un simplón de provincia: apenas un fuego de artificio es anunciado, me pongo de puntillas para aplaudir.”)

P. 56 : « La lune en partance s’était rangée au-dessus du volcan. Elle me montra que celui-ci avait deux cratères au côté droit. J’ai pu apprendre ainsi que, sous des dehors frustes, cette brute avait une grâce de dormeur du val. »

(“La luna a punto de salir se había colocado por encima del volcán. Me mostró que éste tenía dos cráteres al lado derecho. Pude enterarme así de que, bajo las gastadas partes exteriores, este bruto tenía una gracia de dormilón del valle.”)

P. 57 : « Jésuite, donc masochiste, misogyne et ennemi des bêtes. »

(“Jesuita, pues masoquista, misógino y enemigo de las bestias.”)

P. 71 : « -Bien vu, approuva Saint Noir. Être nu, c’est se risquer à ne pas appartenir. À ne pas ressembler. En tenue d’écolière, une fille ressemble à toutes les filles de sa classe. Nue, elle ne ressemble plus à personne.
Il frissonna subitement, toussa avant de résumer :
-La nudité est illégale parce que les lois sont conçues pour faire ressembler. »

(“-Bien visto, aprobó a Saint Noir. Estar desnudo, es correr peligro de no pertenecer. Al no parecerse. En postura de alumna, una chica se parece a todas las chicas de su clase. Desnuda, no se parece a nadie más.
Tiritó súbitamente, tosió antes de resumir:
-La desnudez es ilegal porque las leyes están concebidas para hacer parecerse.”)

P. 91 : « Cette logique est belle et bonne, mais qu’est-ce que vous et moi pouvons faire de pratique contre l’arriération des croyants et la fringale des puissants ? »

(“Esta lógica es hermosa y buena, pero ¿qué podemos hacer vosotros y yo contra el retraso de los creyentes y el apetito de los poderosos?”)

P. 94 : « L’avenir ne doit plus être très loin, après tant de passé. »

(“El futuro no debe de estar mucho más lejos, después de tanto pasado.”)

P. 113 : « Si l’on ne dit pas assez souvent « je t’aime », on finit par ne plus aimer. »

(“Si no se dice bastante a menudo “te quiero”, acabamos por no amar más.”)

P. 122 : « L’homme est dans le pétrin… Qu’il en sorte ! dit Dieu. C’est pour lui marquer mon estime que je le laisse se débrouiller. » (Gide)

(“El hombre está en un apuro... ¡Que salga! dice Dios. Es para indicarle mi estima que le dejo desenredarse.”) (Gide)

P. 135 : « aimer les femmes intelligentes est un plaisir de pédéraste ! »

(“¡Amar a las mujeres inteligentes es un placer de pederasta!”)

sábado, 27 de agosto de 2011

"Novelas da Erosfera" (Emmanuelle Arsan)

Como decíamos hace poco, continuamos el verano con las lecturas pertinentes de Marayat en idioma portugués, que nos permiten acceder a su vasto y rico mundo de una forma más amplia. Esta vez le toca el turno a la traducción de “Nouvelles de l’Érosphère”, aquella escurridiza colección de cuentos de finales de los 60’ que está traducida a algunos idiomas (italiano, sin ir más lejos) pero no al nuestro (salvo una honrosa y puntual excepción, como veremos después). Vaya por delante el más que sincero agradecimiento a mi amigo el doctor Fernando Blanco, quien me consiguió el ejemplar físico en Brasil hace unos años ya, y gracias a él lo tengo.

Empecemos pues por la ficha técnica y portada de la única edición portuguesa o brasileña de la que tengo constancia de dicho libro, aquí:

-Novelas da Erosfera. (1975)

Primera edición en Brasil de “Nouvelles de l’Érosphère”. Tapa blanda, publicado en 1975 por “Editora Artenova S.A.”. Traducción de Clarice Lispector. Portada de Salvio Negreiros - Studio Artenova: dividida en dos franjas horizontales, siendo la superior de fondo blanco y con las letras “Emmanuelle Arsan” en mayúsculas de color rojo (y bajo ellas, más pequeña y de color negro, la frase “Autora de EMMANUELLE e A HIPÓTESE DE EROS”) y el fragmento de un dibujo de Bertrand encerrado en un círculo (de color verde, muestra a dos de sus criaturas femeninas mirándose), y la inferior de fondo negro y con las letras “Novelas da Erosfera” en mayúsculas de color verde (y bajo ellas, más pequeña y de color blanco, la frase “Nouvelles de L’Erosphere”, y la palabra “artenova” también de color blanco en la esquina inferior derecha). 168 páginas, 13’5 x 20’5 cm.
Como se puede observar comparando la ficha técnica con la de la edición brasileña de “A Hipótese de Eros”, la presente se publicó justo después, ya que se anuncia en la portada que aquélla ya está publicada. Y ambas contaron con la traducción de Clarice Lispector (véase la entrada al blog referente al otro libro), que por lo que he podido comprobar, es más que adecuada.

En cuanto a la traducción española, ya hablé una vez del curioso caso que nos ocupa, ya que lo único que hay traducido aquí es uno de los relatos, como indiqué en la ficha técnica que rescato para la ocasión:

-Partenogonia. (1978)

Única edición en España del cuento “Parthenogonie”, del libro “Nouvelles de L’Érosphère”. Esto no es un libro, sino una revista llamada “Nueva Dimensión” (número 104, publicada en septiembre de 1978 por Ediciones Dronte), y el relato aparece en las páginas 39 a 47 acompañado de una ilustración de Bertrand (que por cierto no concuerda con la de la edición francesa que yo poseo). Traducción de César Terrón (parece buena, y respeta bien los espacios del texto). Portada: negra, con el dibujo de una mujer desnuda saliendo del agua que tiene detrás una enorme cabeza de león (título “Nueva Dimensión” en amarillo, y sobre él en minúsculas y en blanco, “ciencia ficción y fantasía”).
Por último, la edición francesa que poseo y que he utilizado para las pertinentes comparaciones respecto a la traducción es parece ser nada menos que la primera, que Eric Losfeld editó en “le Terrain Vague” allá por 1969, con tapa dura e ilustraciones de Bertrand, y con un curioso texto que dice: “L’édition originale du présent ouvrage a été tirée à 50 exemplaires numérotés et ornés d’une eau-forte de Bertrand. L’exemplaire nº 1 comprend en outre le cuivre de l’eau-forte”. Teniendo en cuenta que mi volumen no va numerado ni nada por el estilo, es de suponer que no forma parte de los 50 ejemplares citados...
Y por cierto, y ya que hablamos de ilustraciones de Bertrand, hay que decir que no creo que estén hechas aposta para el libro, pero es más que probable que la escritora y el dibujante se conociesen y se cayesen bien, ya que la obra inmediatamente posterior a la presente donde encontramos el nombre de Marayat es en el prólogo de “Dessins érotiques de Bertrand”, editado también en el año 1969 (y posteriormente recogido en “L’Hypothèse d’Eros”, como dije en la otra entrada). Por mi parte, la edición que poseo es la inglesa (me la regaló el amigo Emil, y la preferí a la francesa por aquello de poder leerla con más facilidad), que se titula “The Drawings of Bertrand”, editada por “Grove Press, Inc.” parece que en 1974 (al menos, ese dato es el que figura como copyright de la traducción del prólogo). Algunos de los dibujos del volumen de “Nouvelles de l’Érosphère” aparecen recogidos en él, pero no todos, lo que refuerza la hipótesis de que ya existían antes que los relatos (y que nada tienen que ver con ellos). La portada, aquí:
Así pues, y desde el punto de vista de la escritura, estamos ante el primer texto literario de Emmanuelle Arsan tras “Emmanuelle” (y “La Antivirgen”, claro, porque de sobra es sabido que ambos volúmenes son una única novela), y después de haber escrito ensayos más o menos cortos y variados (el más largo de ellos, aquella “Épître à Paul VI” que se publicó en forma de volumen único, tal y como recoge la publicidad de la mencionada edición francesa de “Nouvelles de l’Érosphère”). Son ocho historias, divididas en “Novelas increíbles” (“Amazonogenesia”, “Partenogonia”, “Fusión”, y “Arabia feliz”) y “Novelas verdaderas” (“Amor”, “La felicidad”, “Razón griega”, y “Un tiempo para otra cosa”).

En general, es cierto que no se puede decir que estemos ante la mejor obra de Marayat, porque es apenas un divertimento. Pero sí es cierto que se disfruta, desde el surrealismo de historias como “Amazonogenesia” (con esos oscuros paseos por Venecia de un hombre que acaba sabiendo lo que es ser mujer) o “Fusión”, la ciencia-ficción de “Partenogonia” (con la chica que va a otro planeta para crear todo tipo de seres semejantes a ella misma pero diferentes en sí mismos, y que después de todo sí podría estar influenciado por las alucinógenas imágenes de Bertrand), el divertimento de “Arabia feliz” (un jeque que aprende cosas ya olvidadas referentes al complejo mundo de las cuestiones eróticas), o las sensualidades de las “Novelas verdaderas”, algunas de las cuales prefiguran futuras historias, siendo la más sensual “Amor”, y la más densa (en el buen sentido) “Razón griega” (sin olvidar la curiosa “Un tiempo para otra cosa”, que habla de viva voz del en aquel momento reciente “mayo del 68 francés”). ¿Fue este libro una petición de Losfeld para aprovechar el tirón de la novela original (en plan “haz unos cuantos cuentos actuales de temática actual, y yo los publico”), o por el contrario fue Marayat la que se lanzó a explorar otros terrenos que los del ensayo, donde sin duda ya era toda una maestra respecto a la estructuración de ideas y demás? Con la duda nos quedaremos de momento, e investigando seguiremos...

Con todas estas premisas, pocos han sido pues los extractos que he sacado de esta obra, pero no veo razón para dejar de anotar aquí algunos de ellos:

“Pero creo que es estúpido hacer comparaciones: comparar es comenzar ya a privarse. ¿Y cómo la gente se puede permitir una preferencia, cuando la vida es tan corta para que se pueda aprender a conocer?”

“Los dioses de ese tiempo, corrigió Roman, jamás enseñaban nada, sabiendo que los humanos eran mucho más lógicos.”

“-Yo aprendí de ti que el amor era lo contrario del egoísmo. Ya lo había oído decir muchas veces, pero ahora ya no necesito más de palabras: es en mi cuerpo donde lo siento. Nunca el amor podrá privarme, ni aunque yo lo quisiera. Todo lo que amo y todo lo que es bello se une a mí, se vuelve una parte de mí: yo no dejo de crecer.
Ella lo besa en los labios, y añade:
-No te preguntes quién goza, cuando escuches a quien quiera que sea, o donde sea, gritar de placer: soy yo.”

sábado, 13 de agosto de 2011

"A Hipótese de Eros" (Emmanuelle Arsan)

Aprovecho la (relativa) tranquilidad del verano para ponerme con unas lecturas que, la verdad sea dicha, no tenía pensado realizar en este mismo momento... pero así es la vida, así son los planes, y así procuramos vivirlos. Y desde luego, es cierto tanto que debo varias lecturas a varios volúmenes atrasados, como que debo (mucha) más atención a mi escritora favorita...

De ese modo, he empezado por finalizar (lo había comenzado hace ya tiempo) este “A Hipótese de Eros” que me compré a la vez que la edición portuguesa de “Laura” allá por diciembre de 2007 (según reza la factura) en la lisboeta librería Avelar Machado. Y la verdad sea dicha, la compra fue por pura curiosidad (y por aprovechar los gastos de envío, ya que “Laura” era el objetivo principal), puesto que ya lo tenía (y lo había leído) en castellano. Sin embargo, bastó una ojeada mínima para darme cuenta de que la traducción portuguesa era infinitamente mejor que la española, y por eso decidí ponerme con él.

Así pues, comenzaremos aquí el análisis exhaustivo (con obligada lectura) de los libros de Emmanuelle Arsan que hay editados en portugués o brasileño, y que no sólo son muchos, sino que además complementan magníficamente a los traducidos al español (abriéndome así un abanico más que amplio para poder disfrutar de la obra de Marayat). Empezamos pues por este, y por su ficha técnica (acompañada de la correspondiente portada):

-A Hipótese de Eros. (1975)

Primera edición en Portugal de “L’Hypotèse d’Éros”. Tapa blanda, publicado en marzo de 1975 por “Arcádia” (“Editora Arcádia, S. A. R. L.”) dentro de la colección “Biblioteca Arcádia / Ensaio”. Traducción de Ângela Sarmento. Portada de Luiz Duran / Atelier Arcádia: negra (el fondo) y gris (todos los elementos), con el título en mayúsculas (la palabra “Eros” a mayor tamaño), el nombre de la autora en minúsculas, el logotipo de la editorial (la palabra “arcádia” en minúsculas con una punta de flecha debajo), y la imagen de un grabado que representa una mujer a la que sólo se ve el cabello y las nalgas en un complicado escorzo. 296 páginas, 13’5 x 20 cm.
Sin embargo, la cosa no es tan sencilla ni mucho menos con el idioma luso, ya que nos encontramos con la paradoja de que hay libros editados en Portugal que no circulan en Brasil, y viceversa... y el caso de este volumen es más especial aún, puesto que parece ser (no tengo ejemplar físico) que existe otro libro editado ese mismo año en el país sudamericano, que tiene nada menos que otra traducción. Su ficha técnica aproximada (junto con su portada) es la siguiente:

-A Hipótese de Eros. (1975) (NO CONFIRMADO)

Primera edición en Brasil de “L’Hypotèse d’Éros”. Tapa blanda, publicado en 1975 por “Artenova”. Traducción de Clarice Lispector. Portada: dividida en dos franjas horizontales, siendo la superior de fondo negro y con las letras “Emmanuelle Arsan” en mayúsculas de color rojo (y junto a ellas, más pequeña y de color blanco, la frase “autora de EMMANUELLE”), y la inferior de fondo marrón claro y con las letras “A Hipótese de Eros” en mayúsculas de color blanco (y bajo ellas, más pequeña y también de color blanco, la frase “L’HYPOTÈSE D’ÉROS”, y la palabra “artenova” de color marrón oscuro en la esquina inferior derecha), con un dibujo en el centro de ambas enmarcado en blanco (parece uno de los grabados de Bertrand). 176 páginas, x cm.
Respecto a lo de “otra traducción”, merece la pena detenerse en el hecho de que es nada menos que de Clarice Lispector, famosa escritora que pasó toda su vida en Brasil y que al final de sus días hacía estas cosas para ganar dinero. Murió en 1977, pero aun así, y que yo sepa, tuvo tiempo de traducir al menos dos volúmenes de Emmanuelle Arsan, que son el presente y “Novelas da Erosfera”. Trasteando un poco por la red, he dado con un monográfico de la escritora que es una verdadera delicia, aunque como es natural, no se detiene demasiado en el apartado de las traducciones que realizó (y en ningún momento se habla de las de Arsan). El monográfico completo, aquí:

http://shangrilatextosaparte.blogspot.com/2008/05/shangri-la-n-5-enero-abril-2008.html


En él, una nota a pie de página, nos dice: “Como traductora Clarice hizo de todo un poco. Desde adaptaciones de obras clásicas para el público infantil y juvenil, como “Los viajes de Gulliver”, de Jonathan Swift; “La isla misteriosa”, de Julio Verne; y “Tom Jones”, de Henry Fielding para la Editora Abril, pasando por Agatha Christie (“Cae el telón”), Henrik Ibsen (“Hedda Gabler”) y García Lorca (“La casa de Bernarda Alba”).”

Y un fragmento de entrevista nos permite saber un poco más de su manera de trabajar:

MC: Todos los tuyos han tenido éxito y tú sigues dando conferencias y haciendo traducciones... ¿Traduces por la tarde, verdad, Clarice? Porque por la mañana escribes para ti.
CL: Mira, traduzco a cualquier hora. Soy muy desorganizada. Traduzco del inglés y del francés. Pero trabajo deprisa, intuitivamente. A veces consulto un diccionario, a veces no y, según el caso, varias veces.
JS: ¿Aprendiste francés e inglés en la carrera diplomática?
CL: No. ¿Sabes cómo aprendí francés? Leyendo en francés. ¿No te dije que era una tímida atrevida? Cogí un libro en francés y me puse a leer y por el sentido, por la semejanza entre lenguas latinas, lo iba cogiendo, cogiendo, hasta que aprendí. La conversación... bueno, estuve tres años en Suiza y mi criada hablaba en francés conmigo. Con el inglés también fue así, nunca lo estudié.

Sea como fuere (y dejando aparte el hecho de que no he podido comparar la traducción de Lispector con el original, porque como digo no tengo ejemplar físico del suyo), parece que la escritora tenía la suficiente sensibilidad como para apreciar la literatura de Marayat, o tal vez simplemente fue otra víctima del boom editorial que generó la película. En todo caso, y aunque sea a título tan póstumo, sin duda hay que estarle muy agradecidos...

Pero volviendo al volumen que nos ocupa (es decir, el editado en Portugal), efectivamente la traducción es mucho mejor que la española, puesto que he ido comparándolas con el original (más o menos, desde luego), y sin duda este volumen recoge muchísimo mejor la riqueza prosística de Marayat que el anecdótico producto (por no tener, no tiene ni índice) de la “Asesoría Técnica de Ediciones” (aunque gracias debemos dar de que exista, aunque sea tan difícil de encontrar hoy por hoy). Ya que estamos, aprovecharemos para refrescar la ficha técnica y portada correspondientes:

-La Hipótesis de Eros. (1978)

Primera (y única) edición en España de “L’Hypothèse d’Eros”. Tapa blanda, publicado en 1978 por “Asesoría Técnica de Ediciones”. Traducción de R. (Rouse) Berdagué (personalmente, creo que es una traducción bastante pobre). Portada: foto de una mujer rubia desnuda, arrodillada y sonriente (el nombre “Emmanuelle Arsan” y el título “La Hipótesis de Eros” en negro). 320 páginas, 13 x 19 cm.
Por último, para las comparaciones de todos los textos, he utilizado la que parece ser la segunda edición (la de “Union Générale d’Éditions”) pero tomada de la original de Filipacchi de 1974, y que poseo por pura casualidad (editada, por supuesto, en francés). La escueta portada:
En cuanto al contenido, pues como todo el mundo debería saber, es una colección de distintos ensayos (nada menos que 37) publicados en revistas italianas y francesas de 1969 a 1974, a los que se añaden cuatro interesantes apéndices: los prólogos de Marayat escritos para “Dessins Érotiques de Bertrand”, “Ritorno a Roissy”, y “Château de Cène” (y se agradece, porque algunos de esos volúmenes sí que son difíciles de encontrar hoy en día), mas la contribución al “Magazine Littéraire” nº 83 titulada “Marayat, o la cópula del espejo”. Toda una colección de lucidez filosófica y poética preñada de placer, y regada con los néctares del más transido y apasionado de los Eros.

Y como lo más importante de todo este asunto es transmitir la palabra de Marayat, ahí va una pequeña colección de algunas perlas extraídas por un servidor (las traducciones son bastante personales, puesto que al final adecuo como puedo las palabras para que resulten lo más fieles posibles al francés), y que no tienen desperdicio:

“Los celos no son pues, como se pretende, un resultado del orgullo: son un estremecimiento humillado, una neurosis de impotencia y de frigidez. Nos serían vedados si tuviésemos la certeza de saber amar.”

“El amor extrae la inteligencia de los confines de las células y les abre espacios de poesía.”

“Ni el amor ni la amistad son distracciones, actividades de lujo o superfluas. Estas creaciones constituyen conquistas evolutivas tan fortuitas y rentables como el dominio del medio físico: golpes de suerte de la inteligencia, que necesita tanto de la eventualidad para ganar como necesitó para nacer.”

“Pero el erotismo, en realidad, ¿no será acaso un sistema en que la amistad y el amor en nada difieran?”

“Envejecer es tener que soñar en soledad.”

“Los hombres no mueren de vejez: mueren cuando dejan de creer que el juego es posible.”

“Constato, una vez más, que el erotismo es un asunto de espectáculo: puede encontrarse tanto placer en verlo como en participar en él en carne y hueso. Es, sin duda, un arte.”

“El arte es aquello que se produce cuando son sustituidas las leyes infinitamente limitadas de lo real por las leyes infinitamente extensibles del placer.”

“Entre Paraíso e Infierno, hay menos diferencia de la que los devotos creen: uno y otro son lugares donde ya no se espera nada.”